sábado, 12 de febrero de 2011

Quiero un ''contigo'' y un ''por siempre''

Me he decidido, he decidido ser valiente, ir de frente, guiarme por el corazón y no por la razón. Lo sé, lo siento en tu mirada, en tu media sonrisa cuando me ves. Siento que lo sientes tú también. Quiero que sepas que sí, se me cae la baba cuando te veo, me quedo completamente embobada con el brillo de tus ojos y.... que demonios, quiero estar contigo, quiero que seas tú el que me llame a las tantas, quiero que sea tu nombre el que escriba en mi agenda inconscientemente junto a miles de corazones, quiero que sean tus mensajes los que acaben con un ''te amo'', quiero que sea contigo con quién sienta mariposas en el estómago, quiero que seas tú el que esté en mi cabeza día y noche, quiero... te quiero a ti. Quiero compartir contigo una fecha que indique el comienzo de algo, tener contigo un lugar mágico, una canción especial y una frase única. Quiero compartir contigo los mejores momentos de mi vida, así, sin rodeos ni complicaciones.

Mientras voy buscando mi media naranja, voy comiendo mandarinas.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de complementar lo que nos falta.

Me quiere, no me quiere, me quiere ...

Se podría decir que más de una vez me he preguntado si piensa en mí antes de acostarse. Si recuerda todas y cada una de las cosas que he dicho o hecho. Si habrá leído una y otra vez mis mensajes. Si se acuerda de mí porque sí. Si me echa de menos cuando no me ve o si tiene ganas de verme. Si algún día se habrá quedado mirando cómo me voy. Si de verdad siente celos. Si de verdad me conoce bien. Si de verdad siente lo que debe de sentir.

You.

Hay ocasiones en que sin querer, sin darte cuenta conoces a una persona, quizás no la tomas en serio, o simplemente no le haces caso. Y al cabo del tiempo, miras atrás ves como eran las cosas y lo comparas como son ahora, y nunca hace unos meses te hubieras imaginado que esa persona sería lo más importante en tu vida ahora.

Aprendí a ser un animal nocturno.

A reir cuando quería llorar, a salir de casa sin pensar en volver o no volver. Sin querer me hice de piedra, sin saber, empecé a morir, maté a mi alma de hambre. Si pudiera parar el tiempo, sabotear el silencio, mandar en mí… Yo no quiero querer y ser presa otra vez, pender de un hilo, pender de unas manos resbaladizas, no, eso ya no… Caer, volver a caer, y levantarme en silencio como ayer, sin lágrimas..

Adiós.

Creo que todos tenemos derecho a elegir el camino que queramos tomar. A lo largo de nuestra vida, son muchas las personas que pasan por nuestro corazón. Unas llegan e intentan colarse dentro de tu corazón, pero no lo consiguen; otras personas deciden currárselo día a día y sin que tú misma te des cuenta, ocupan ese espacio que conservabas vacio, es curioso.
Hay veces que tenemos que tomar decisiones que van en contra de nuestro corazón, es como si algo dentro de ti gritara desesperadamente “su tiempo se ha agotado” y joder, no es justo, ¿porque tiene que agotarse el tiempo de una persona que creías que estaría a tu lado para siempre?
Entonces ocurren dos cosas: esa persona se da cuenta de que su tiempo se ha agotado y decide marcharse, o le cuesta tanto dar ese paso que lo deja en manos del destino. ¿Y cómo se puede dejar algo así en manos del destino? Si en realidad lo único que haces es esperar a que la otra persona mueva el culo y decida pirarse.
Después de eso ocurren otras dos situaciones: la persona que se da cuenta y decide dar el paso se va con un frio adiós y sin dar explicaciones que puedan retenerla o puede tener una bonita y dolorosa despedida llena de lagrimas…
¿Pero qué pasa? ¿Que porque digas adiós y llores eres mejor persona? ¿Alguien se ha preguntado lo duro que es decir adiós a una persona que te importa e irte como si nada? ¿A caso nunca nadie lo ha hecho?
Pues me he ido de esta forma, no he sido capaz de decir adiós y me voy, pero de lo contrario habría pasado horas y horas llorando y sin irme, porque es muy fácil decir adiós, y pasarte horas y horas sin irte desde que ese adiós a salido de tu boca…
Creo que las cosas que duelen hay que hacerlas sin pensarlas, porque si realmente me parara a pensar a donde va a llevarme esa despedida, estoy convencida que nunca jamás hubiera dado ese paso.

Es algo muy extraño.

Somos muy diferentes, pensamos muy diferente y tenemos pocas cosas en común. Aún así es lo que más quiero en esta vida, será verdad eso de que los polos opuestos se atraen. Me hace muy feliz, y aunque por estar con él haya perdido algunas cosas, me da igual, porque también he ganado muchas otras cosas. Me encanta pensar que puedo compartir mi vida contigo, gracias por todo, nunca pensé que llegaría a este punto contigo, pero ya que hemos llegado quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti. Tú me has hecho sentir cosas que nadie nunca me había hecho sentir, y me ha gustado descubrir sentimientos que no sabía que existían, y todo por estar a tu lado. Y me encanta como estamos ahora, porque poco a poco vamos quitando todos los fallos que tenemos para que nos vaya mejor.