sábado, 12 de febrero de 2011

Amarte no es lo mejor, lo tengo claro.

Y mucho menos habiendo tantas cosas por hacer, y menos traumáticas. Por ejemplo encontrarles figuras a las nubes, ir al cine o simplemente no hacer nada. Amarte no es lo mejor, pero me gusta. Quizá estoy jugando como siempre a ser masoquista; podría distraerme con el fútbol, o con internet como hacen todos... ¿no? Pero es perfecto para encontrarle algún sentido a esta rutina de ser por siempre solo una ciudadana, solo una más. Amarte me hace sufrir; que me sirve para acordarme de que existo y de que siento este gran amor por ti. Amarte es un veneno que da vida, es una antorcha que se enciende si se apaga; es lo sublime junto con lo idiota; es lo que siento y ¿a quién le importa? A MI, solo a mi. Amarte a ti es la verdad más mentirosa; es lo mejor de lo peor que me ha pasado; es la ruleta rusa por un beso; es lo de siempre, pero improvisado. Amarte es un error, eso és lo que me dice el que cree que ser feliz es estar libre. Amarte es la embajada de un instante en mi cerebro y es también haberte odiado un par de veces.