Lo perdí.
Perdí la instrucciones para olvidarte, pero haré hasta lo imposible por no recordarte... Duele que tus heridas sangren y no encuentres remedio. No sé que me esperaba de todo esto. Sólo te ha faltao meterme el corazón en sal. Perdió su rojo intenso por un gris apagado. Perdió todas y cada una de las ilusiones que tenía. Perdió sus sueños y no le quedan ya ganas de soñar. Te perdió a ti sin darse cuenta; eso ya es motivo suficiente para no sonreír.