Apareció como ese rayo de luz, iluminando mi camino. Solía estar acostumbrada a caminar por un camino pedregoso, lleno de obstáculos, ansiedad y dolores de cabeza.
Las lagrimas se secaron con su llegada, dibujando los días con arco iris.Cada palabra se convertía en sonrisa, cada promesa en ilusión, cada ilusión me enseñaba que la vida seguía teniendo sentido.
