Prometo que pronto estaré bien.
Me cansé de sufrir, de que cada lágrima hable de lo que hay dentro de mi. Me olvidaste, ya me quedó bastante claro. también me quedo claro quien sentía más y quien ha perdido. Sí, he sido yo. pero no me arrepiento de nada, ¿sabes por qué? Porque el que no arriesga no gana, y saldré de esta con la cabeza bien levantada.